|
El vicepresidente segundo en funciones, Pedro Solbes,
considera que hablar de sobrevaloración en el
mercado inmobiliario español "no tiene sentido", y
admite que el precio de la vivienda está en un
proceso de "aterrizaje" que durará años
En declaraciones a los periodistas tras participar
en una reunión del Eurogrupo (ministros de Finanzas
de la zona euro), Solbes se esforzó por restar
importancia al informe del Fondo Monetario
Internacional (FMI) que calcula que la vivienda
en España está sobrevalorada entre un 15% y 20%.
Ese cálculo, explicó el titular de Economía, no
tiene en cuenta el impacto de la inmigración ni
otros factores, como el aumento del número de
hogares y la adquisición de viviendas por parte de
extranjeros, muy importantes en el caso español.
Subrayó, además, que el propio Fondo sitúa a
España en una posición "intermedia" en relación a
otros países en sobrevaloración del mercado
inmobiliario.
Así, según los datos extraídos por el Departamento
de Economía del informe del FMI, el precio de la
vivienda está más inflado en varios países de la UE
-Irlanda, Holanda, Reino Unido, Francia, Dinamarca y
Bélgica-, aunque se acerca más a su valor real en
otros -Alemania, Finlandia, Italia y Suecia-.
Insistió en que "hablar de sobrevaloración de
forma global no tiene ningún sentido" e hizo
hincapié en que en España hay múltiples mercados
inmobiliarios con características muy diferentes -de
primera y segunda residencia; urbano, rural y de
playa; centro de las ciudades y periferia, etc-.
También reiteró que, según los cálculos del
Gobierno, la demanda en España se mantiene, pese a
la desaceleración, entre 450.000 y 550.000 viviendas
anuales, en función del precio y de otros factores.
Recordó que la desaceleración de los precios ya
comenzó en 2006, un "aterrizaje" que se ha
acelerado como consecuencia de las turbulencias que
comenzaron a sacudir los mercados financieros el
verano pasado.
Pero se mantuvo firme en que el ajuste tendrá
lugar "a lo largo de varios años", aunque "2008
y 2009 serán fundamentales".
Respecto a las consecuencias en el mercado laboral
de la desaceleración de la vivienda, el
vicepresidente apostó por reconducir a los
desempleados de la construcción a otros sectores,
aunque reconoció que este proceso requerirá tiempo.
Se mostró convencido de que España va a seguir
creando empleo neto e incidió en que hay demanda de
mano de obra en algunos sectores, por lo que será
posible, aunque sea parcialmente, absorber a los
nuevos parados de la construcción.
En cuanto a los problemas de las empresas
inmobiliarias, descartó adoptar medidas públicas
para acudir en su rescate y dejó claro que "deben
resolverse en el marco del sistema privado".
En opinión de Solbes, "el Gobierno tiene que
dejar que el mercado juegue, lo mismo cuando
sube que cuando baja".
Las medidas al alcance de las autoridades, centradas
en aumentar la vivienda de protección oficial, "ya
se han adoptado", subrayó.
Se refirió, por último, al aumento de la morosidad
en los créditos hipotecarios, una cuestión a la que
"hay que prestar atención", pero que no le genera
preocupación.
Así, destacó que, aunque la tasa de morosidad ha
aumentado en los últimos meses, hasta afectar a
cerca del 0,8% de los préstamos, sigue en niveles
muy bajos, en relación a otros países y a otros
momentos históricos.
_________________
Málaga Hoy
04-4-08 |