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El Defensor del Paciente tramitó 375 consultas por
supuestos casos de negligencia médica y hospitalaria
durante 2007. El SAS recibió más de 300
reclamaciones patrimoniales. Los juzgados investigan
media docena de denuncias por errores en operaciones
de cirugía estética
RAQUEL RIVERA. MÁLAGA
Los pacientes denuncian cada año en Málaga más de
600 fallos médicos o errores en la gestión de los
servicios sanitarios. Se trata de consultas o
reclamaciones efectuadas por los ciudadanos ante
instituciones, colectivos o la propia administración
de Justicia.
El Defensor del Paciente registró durante 2007 un
total de 375 denuncias o quejas, según los datos de
la memoria anual. Esta asociación calcula que el 40
por ciento de estos casos se investiga en los
juzgados o por la vía administrativa. La
organización alerta de que cada año aumentan las
denuncias y que Andalucía ha sido la comunidad donde
más se han incrementado las reclamaciones, con un
total de 1.507.
Los servicios más denunciados son las urgencias,
ginecología y obstetricia, traumatología, cirugía
general y oncología. Entre las denuncias que recoge
el Defensor del Paciente, figura el brote de
legionella que se produjo en una torre del Club de
Hielo de Benalmádena por el que murieron tres
personas y otras 18 quedaron afectadas. También
expone el caso de una persona a la que amputaron una
pierna tras sufrir un aplastamiento en el pie
debido, según la asociación, a las siete horas sin
atención en las urgencias del Hospital Costa del Sol
de Marbella.
Las quejas formuladas ante el Defensor del Paciente
pueden derivar en denuncias por la vía penal, cuando
se ha producido algún fallecimiento o lesiones en el
enfermo; o por lo civil, en el caso de un perjuicio
estético por una mala praxis. También pueden dar
lugar a una reclamación administrativa, que resuelve
el Servicio Andaluz de Salud (SAS), por una gestión
deficiente del servicio o el hospital.
Denuncias. Las denuncias penales son minoritarias.
El teniente fiscal de Málaga, Antonio Morales,
explica que el año pasado se investigaron unos siete
casos relativos a imprudencias médicas que derivaron
en lesiones graves o muertes. Estos procesos se
inician a raíz de la información que aportan los
propios servicios médicos o la denuncia interpuesta
por familiares de la víctima. "La mayoría de estos
asuntos se refieren a una mala asistencia en las
urgencias o el hospital. No se presta una atención
adecuada al paciente y estos desencadena
consecuencias graves", manifiesta el teniente
fiscal. En segundo lugar figuran los presuntos
errores médicos cometidos durante una intervención
quirúrgica. Una muerte por negligencia médica se
castiga con penas de entre uno y cuatro años de
cárcel.
En cuanto a las reclamaciones patrimoniales, el SAS
recibió unas 350 el pasado año por presunta
negligencia hospitalaria. El abogado Manuel Temboury,
experto en estos casos, indica que el plazo de
resolución de estas reclamaciones puede alcanzar los
ocho años. En estos procesos, se reclama a la
administración una determinada cuantía por fallos en
un servicio o en la organización sanitaria, y un
consejo consultivo, integrado por médicos y
abogados, emite un informe favorable o no a la
reclamación pero que no es vinculante. Si la
administración deniega la cuantía, se puede recurrir
ante el juzgado contencioso de Sevilla. Los
procedimientos civiles por daños estéticos o
secuelas por un tratamiento o tras una operación se
resuelven en un plazo de dos años.
Por su parte, el Colegio de Médicos de Málaga
interviene en quince procedimientos penales y siete
civiles.
Cirugía estética. El Defensor del Paciente denunció
el pasado año una docena de casos de supuesta
negligencia en intervenciones de cirugía estética,
de los que la mitad se investiga en los juzgados.
Encabezan los procesos relativos a operaciones de
implante de mamas, le siguen la rinoplastia,
quemaduras por fotodepilación, liposucción y, por
último, blefaroplastia (restauración de párpado).
La mayoría de estos casos se tramitan por la vía
civil, para reclamar una indemnización por un
perjuicio estético, salvo en los casos de muertes,
en los que se inicia un proceso penal por
imprudencia profesional.
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La Opinión de Málaga
4/4/08 |