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Martín explicó que su formación votó a favor porque el PGOU
en general será positivo para Pizarra, a pesar de lo cual
acusó de «falta de valentía» a la Comisión de Urbanismo y
sugirió que con estos cambios la Junta a buscaba evitar
«precedentes» respecto al urbanismo en el campo antes de que
se desarrolle el anunciado decreto de regularización que
afectará en una primera fase a las edificaciones de la
Axarquía.
Fundamentalmente, los planes especiales de Pizarra que se
quedan fuera son dos. El primero de ellos se dirigía a dos
diseminados históricos: Casillas de Díaz y Los Malagueños,
con casas construidas varias décadas atrás, muchas de ellas
en ruinas pero que se están restaurando y volviendo a
habitar. El objetivo de la propuesta era ordenar ambos
sectores para urbanizarlos en el futuro y garantizar los
servicios públicos de agua, alumbrado o electricidad.
La segunda propuesta en suspenso pasaba por dejar fuera de
ordenación otros diseminados para posteriormente incluirlos
dentro de un nuevo plan especial que regularizara la mayor
parte de las viviendas. Este proyecto afectaba a otras zonas
como Serrana, Mosquera, Arroyo Comendador o Realejo, donde
se calcula que sí que existen algunas viviendas irregulares,
aunque, según IU, «entre el 80 y el 90 por ciento» son
legales, puesto que se levantaron conforme a la Normas
Subsidiarias.
Obras hidráulicas
IU criticó también que la Comisión Provincial de Urbanismo
haya exigido que se modifique la financiación prevista para
el encauzamiento de arroyos y otras actuaciones hidráulicas
para evitar inundaciones. En el PGOU original se decía que
dichas obras serían costeadas por la Agencia Andaluza del
Agua, pero ahora el compromiso tendrá que ser asumido por el
Consistorio. «Hemos pasado de un plan en el que el
Ayuntamiento no tenía que poner nada a tener que aportar
siete millones de euros», afirmó Martín.
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