El presidente de la república
francesa, Sarkozy ha montado un espectáculo
impresentable al desmantelar más de 50 poblados
y expulsar este verano a casi 700 gitanos
rumanos o bulgaros que deportará a sus paises de
origen. Una medida que atenta contra los pilares
de la república francesa: libertad, igualdad y
fraternidad y que atenta contra los principios
de la Unión Europea, ya que los ciudadanos
Rumanos y Bulgaros son tan europeos como los
franceses y por lo tanto tienen derecho a la
libertad de circulación.
Esto
supone una política de mano dura, populista,
electoralista y xenófoba. Ya que Sarkozy lo que
pretende es hacer que la población olvide la
destrucción de empleo, el recorte de pensiones y
las subidas de impuestos que se están dando en
Francia. Todas las asociaciones de defensa de
los derechos civiles y de los derechos humanos
han criticado esta medida, que además es poco
efectiva ya que una vez que los gitanos estén en
Rumanía o Bulgaría nada ni nadie le impide que
puedan volver a Francia.